Martillo Frio
El Martillo Frío es una técnica utilizada en rehabilitación física que combina la aplicación de vibraciones mecánicas con frío local para estimular los tejidos musculares, tendinosos y articulares. Se realiza con un dispositivo conocido como “martillo frío”, que genera vibraciones a alta frecuencia junto con un enfriamiento controlado sobre la zona afectada.
Este tratamiento tiene como objetivo reducir el dolor, mejorar la circulación sanguínea, disminuir la inflamación y facilitar la recuperación funcional de diversas lesiones musculoesqueléticas.
- Alivia el dolor muscular
- Disminuye la Inflamación
- Favorece la recuperación tras lesiones
- Estimula la circulación
- Mejorar el tono muscular
¿Para qué sirve la terapia de martillo frío?
La terapia de martillo frío se emplea principalmente para aliviar diversas afecciones musculares y articulares, además de favorecer la recuperación física y mejorar la salud de los tejidos.
- Aliviar el dolor muscular y articular.
- Disminuir la inflamación en tejidos blandos.
- Mejorar el tono y la elasticidad muscular.
- Favorecer la recuperación tras lesiones deportivas o traumáticas.
- Reducir contracturas y espasmos musculares.
- Estimular la circulación sanguínea y linfática.
- Promover la regeneración celular y acelerar la cicatrización de tejidos.
Padecimientos que trata la terapia de martillo frío
La terapia de martillo frío es eficaz en el tratamiento de diversos padecimientos musculoesqueléticos, inflamatorios y de dolor crónico, tanto en fases agudas como crónicas.
- Dolor lumbar y cervical.
- Artrosis y artritis de diferentes articulaciones.
- Tendinitis (hombro, codo, rodilla, entre otras).
- Fascitis plantar.
- Síndrome del túnel carpiano.
- Contracturas musculares.
- Edemas inflamatorios y postraumáticos.
- Fibromialgia y otras condiciones de dolor crónico.
- Lesiones deportivas como desgarros y contusiones.
El cuerpo avisa en susurros antes de gritar… casi nadie escucha.